Revisión en una sola página para detectar incoherencias entre Impuesto sobre Sociedades, IVA e IRPF cuando la sociedad soporta gastos de vehículos. Marque cada punto y obtenga un semáforo orientativo.
El problema no suele estar solo en la factura o en el asiento contable. El riesgo aparece cuando la empresa deduce gastos sin una prueba suficiente del uso empresarial y sin una posición coherente en los tres impuestos.
| # | Punto crítico | Qué debe revisar | Valoración |
|---|---|---|---|
| 1 | Uso empresarial real | Confirme si el vehículo está realmente conectado con la actividad y no solo registrado a nombre de la sociedad. Ejemplo: visitas a clientes, desplazamientos profesionales, reparto, asistencia técnica o uso operativo demostrable. | |
| 2 | Usuario real del vehículo | Identifique quién lo utiliza de verdad y con qué patrón de uso: socio, administrador, trabajador o varios. La ambigüedad sobre el usuario real suele ser uno de los primeros puntos de fricción en comprobación. | |
| 3 | Prueba documental | Revise si la sociedad dispone de documentación suficiente para sostener el criterio seguido. Por ejemplo: política interna, correos, agenda comercial, partes, calendario de desplazamientos, justificación del puesto o de la necesidad funcional. | |
| 4 | Uso privado y posible retribución en especie | Analice si existe utilización particular del vehículo y si ello obliga a revisar el tratamiento personal correspondiente. No basta con negar el uso privado: conviene verificar si el modo real de utilización exige un ajuste o una revisión específica. | |
| 5 | Coherencia entre IS, IVA e IRPF | Compruebe si la posición seguida encaja en conjunto y no dice una cosa en un impuesto y otra distinta en los demás. La regularización muchas veces nace de la incoherencia: gasto deducido, IVA recuperado y ausencia total de revisión personal. |
Posición robusta. La sociedad presenta una base razonable para sostener el criterio, aunque conviene conservar la prueba y revisar que no existan cambios de uso.